Nuestros Anfitriones

Jorge Bailey
Es el anfitrión y la figura visible de Château d’Ancón. Empresario periodístico, editor de Buenos Aires Times, bodeguero y productor agrícola-ganadero, articula ese recorrido en una hospitalidad precisa. De trato distinguido y cercano, recibe a los huéspedes con información clara, contexto histórico y una conversación que vuelve el lugar comprensible y personal.
Viajero incansable desde joven, recorrió el mundo y vivió varios años en Inglaterra, Alemania, Tailandia y Japón. Esa experiencia internacional moldeó su mirada sobre cultura, servicio y calidad, y hoy se traduce en un estilo de hospitalidad atento y culto, donde cada decisión —del vino que se sirve a la forma de presentar la casa— tiene un porqué.
En una conferencia sobre Oriente conoció a Lucy Bombal, heredera de la tradición familiar en Ancón. Juntos viajaron por Asia y finalmente se establecieron en el Château, donde Lucy lo introdujo en la historia de la familia Bombal, el trabajo en la tierra y el vínculo con la comunidad.
Tras la partida de Lucy, Jorge decidió reabrir el Château en su honor y continuar ese legado con una mirada contemporánea. Hoy integra proyecto vitivinícola, actividad rural e historia familiar, y asegura que cada visita lleve su sello: claridad y una hospitalidad que hace que Ancón se sienta, al mismo tiempo, clásico y actual.
Emiliano Turano Ochoa
Es enólogo de Château d’Ancón y el responsable de traducir el paisaje de La Carrera en vinos de montaña precisos y expresivos. Su trabajo se centra en interpretar la altitud, el clima y los suelos del valle a través de elaboraciones sobrias, de mínima intervención y fuerte identidad territorial.
Desde ese rol, lidera la elaboración de los vinos del Château, con foco en microvinificaciones de Chardonnay, Pinot Noir, Sauvignon Blanc y Malbec provenientes de viñedos ubicados entre los 1.300 y 1.500 metros. Su mirada combina sensibilidad contemporánea, rigor técnico y una lectura atenta del viñedo y el momento de cosecha.
Formado en la Universidad Nacional de Cuyo, construyó su experiencia entre Argentina, Estados Unidos y Europa. Realizó vendimias en Matthiasson (Napa), Viña Zorzal (Navarra), I Custodi delle Vigne dell’Etna (Sicilia), Foradori (Trentino) y Comando G (Sierra de Gredos), sumando una visión amplia y precisa sobre vinos de origen y mínima intervención.
Hoy, Emiliano Turano Ochoa condensa ese recorrido en Château d’Ancón, acompañando el relanzamiento del proyecto con vinos que expresan con claridad la energía y la identidad de la montaña.


Bruno Zerhau
Es el responsable de la cocina de Château d’Ancón. Su trabajo es traducir el paisaje, la historia y los vinos del lugar en una propuesta clara, honesta y bien ejecutada. Entiende cada plato como un recorrido: una síntesis de los años de oficio, de las provincias donde vivió y de los países en los que cocinó.
En Ancón trabaja con una huerta de más de una hectárea, frutales, nogales, castaños, ganado y una red de pequeños productores de la zona. En ese contexto, el camino al kilómetro cero no es una consigna, sino una práctica cotidiana que forma parte de la historia de la estancia. A partir de esa base construye una cocina de territorio, con recetas que respetan tradición y una despensa propia hecha de salsas, encurtidos, mermeladas, confituras y carnes curadas.
Su trayectoria combina hotelería internacional, proyectos en Colombia y México, y una larga experiencia en bodegas de Mendoza como Andeluna, Ruca Malén y Altus Gualtallary, además de colaboraciones con Trapiche y Casa Bemberg y un paso por la Ribeira Sacra, en España. Hoy, Bruno condensa ese recorrido en Château d’Ancón, poniendo el lugar, el producto y la experiencia del comensal en el centro de su cocina.
Cristina Fuligna
Es la cara visible de la hospitalidad de Château d’Ancón. Su trabajo es asegurar que cada visita, cata y experiencia se desarrolle con precisión, coherencia y atención al detalle. Recibe a los visitantes, acompaña los recorridos y cuida que cada instancia exprese con claridad la identidad del lugar, integrando vino, territorio y servicio en una experiencia fluida.
Desde ese rol, traduce la visión del Château en experiencias concretas, combinando sensibilidad sensorial y criterio técnico. Se apoya en la organización, la escucha y el conocimiento del producto para que cada huésped comprenda el contexto, los vinos y el sentido del recorrido.
Su trayectoria se apoya en una formación sólida como analista química, enóloga y técnica en industrias frutihortícolas. A lo largo de su carrera trabajó en distintas áreas de la industria vitivinícola, sumando experiencia en elaboración, control de calidad, evaluación sensorial, ventas y representación comercial.
Hoy, Cristina Fuligna condensa ese recorrido en Château d’Ancón, sosteniendo una hospitalidad precisa y alineada con la identidad del proyecto.

