En los parques del Château, una tarde luminosa dio forma a un encuentro al aire libre pensado para despedir el año y dar inicio a un nuevo ciclo. Música en vivo, vinos de la bodega y un clima distendido acompañaron una reunión que celebró la amistad, el paisaje y el tiempo compartido.
Bella Luna fue una pausa necesaria: una invitación a habitar el espacio sin urgencias, a recorrer los jardines con una copa en la mano y a dejar que el entorno marque el ritmo. Un gesto simple y profundo, en sintonía con el espíritu del lugar.
1 enero, 2025










