Una tarde en la que la música se volvió paisaje. En la segunda sesión en vivo del ciclo musical de El Granero, Mi Amigo Invencible propuso un concierto íntimo donde sonido, territorio y encuentro se fundieron en una misma respiración.

La banda presentó su repertorio en un formato despojado, dejando que cada acorde se apoyara en la arquitectura del lugar y en la luz cambiante del entorno. El resultado fue una experiencia de escucha profunda, casi ritual, que consolidó a El Granero como un punto de cruce entre creación artística contemporánea y experiencia cultural situada.

13 enero, 2026